- Garantizan la estabilidad, la paz y es un muro de contención ante injerencia externa
Wilfredo Navarro (*)
En el acto del 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio, el Comandante Daniel Ortega, Copresidente de la República, ratificó el compromiso de Nicaragua con la paz, la soberanía y el desarrollo, así como el fortalecimiento del marco jurídico para proteger el Sistema Electoral de cualquier injerencia exógena, dejando atrás las elecciones del pasado sujetas a la intervención extranjera.
El Comandante Daniel fue claro: aquí no habrá más elecciones. Esas elecciones que nos impusieron en el pasado, cuando un poder externo definía las leyes para elegir, cómo elegir, a quién elegir, quiénes podían elegir, quiénes garantizaban el proceso electoral, quién será el juez electoral; imponían el programa de gobierno. No habrá más elecciones donde el pueblo sea condicionado a votar por candidatos que acepten la voluntad de extranjeros y no del pueblo. Se acabaron las elecciones decididas, estructuradas y condicionadas desde afuera de nuestro país.
No habrá más partidos políticos que respondan a intereses extranjeros, que los financien, que les dicen cuáles serán los candidatos y les costeen los gastos electorales para que respondan a esos intereses. Queda claro que no es que no va a haber elecciones. Lo que no va a haber son las elecciones impuestas como las del pasado.
Para ello, los Copresidentes orientaron a la Asamblea Nacional elaborar un proyecto de Reformas Constitucionales para garantizar la estabilidad, la paz y construir un muro de contención ante la injerencia de países ajenos en nuestros procesos electorales. Las reformas fortalecerán el Sistema Electoral para blindar las elecciones contra gobiernos, organizaciones del exterior, que quieren intervenir en nuestras elecciones y atenten contra la soberanía, seguridad y la estabilidad de Nicaragua.
El discurso del Copresidente Daniel Ortega deja bien claro que en Nicaragua tenemos un proyecto social que cada día se dinamiza y avanza, que hace transformaciones trascendentales que los traidores y vende patrias no pueden detener. Pero lo más importante que hemos logrado, en este proceso que estamos construyendo, es la paz, vital y necesaria porque sin paz no hay progreso, desarrollo, orden, estabilidad.
Fortalecemos la identidad nacional
Cada acto que se realiza desde el exterior contra el proceso democrático, es un atentado contra el pueblo que recibe los beneficios de un gobierno orientado al bien común. Sandino es el eje fundamental de la defensa de la soberanía, de la patria, del nacionalismo y del antimperialismo. Por eso es nuestro faro, nuestro guía, para enfrentar las amenazas que vienen del Norte. Los nicaragüenses llevamos un sello: nuestro nacionalismo y antimperialismo que nos conduce a la defensa de la soberanía y la paz en todo momento y en cualquier circunstancia.
De ahí que, al anunciarse que se crearán las herramientas jurídicas para evitar que otros países incidan en la toma del poder a través del financiamiento a partidos políticos y candidatos, estamos haciendo una declaración de soberanía y compromiso con la paz. Estas herramientas se están elevando a nivel constitucional por la importancia y trascendencia de la protección del Estado.
Nicaragua debe decidir su propio rumbo, con las reformas confirmamos la voluntad del pueblo de ser actores de su futuro, sin injerencias ni imposiciones externas. Tenemos el derecho a defender el modelo político y económico que hemos decidido. Por ello, no admitimos presiones de otros países.
Con las reformas fortalecemos la identidad nacional. Se ejerce la participación ciudadana, impulsándose el rol de las comunidades y sectores sociales en la formulación de políticas públicas, buscando una gestión más cercana a las necesidades de la gente. Al ejercer soberanía se consolida la estabilidad institucional y modernización del Estado. Además, se impulsan políticas de desarrollo a largo plazo, reforzando derechos y principios como la igualdad, estabilidad y la protección de la familia, dándole más relevancia a la participación ciudadana.
Las reformas, desde el punto de vista político, fortalecen la gobernabilidad y la posibilidad del Estado para ejecutar las políticas de desarrollo. Garantizan la estabilidad necesaria para completar los proyectos del gobierno en el tiempo, al extender los periodos de los funcionarios para permitirles la conclusión de las obras de progreso y desarrollo que no pueden ser postergados.
En todo el mundo existen leyes anti-injerencistas
Además, se refuerza la participación del pueblo dando cabida a organizaciones comunitarias y distintos sectores en la toma de decisiones. El concepto “Pueblo Presidente”, no es una frase vacía superficial o simbólica. Es una realidad, pues el pueblo es el que decide, es sujeto activo de su destino, es el que está construyendo el futuro. El pueblo es el protagonista de todo lo que se está haciendo.
Desde el punto de vista económico, se logra una mayor estabilidad institucional, favoreciendo la planificación de programas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
En resumen, con las reformas se fortalece el desarrollo nacional y de las instituciones, todo debido a la estabilidad que se logra a lo interno del país; son un refuerzo para la paz, pues al fortalecer el orden constitucional y protegerlo de amenazas foráneas, se crea un entorno más estable para el desarrollo, generando políticas que respaldan el crecimiento económico con inclusión social, protección a la familia y acceso a servicios públicos.
Es importante destacar que, con el proyecto de reformas constitucionales, Nicaragua no está violando acuerdos o tratados internacionales, no se están violando derechos humanos, no se está afectando la democracia, ni el Estado de derecho. Más bien con ellas se fortalece el Marco Jurídico Electoral para que los ciudadanos puedan escoger su camino, sin presiones ni chantajes, decidiendo sobre la forma de gobernarse, cerrando la puerta a las intromisiones extrañas que vician el proceso electoral, descarnándolo de su esencia democrática.
Su contenido no es algo que sólo se está haciendo o existirá en nuestro país. En todo el mundo existen leyes anti-injerencistas. y anti-intervencionista. Nosotros lo que estamos haciendo es adecuar y equiparar nuestras leyes a las de otros países, pero ajustándolas a nuestras realidades. Así, tenemos que Estados Unidos, Centroamérica, Europa, tienen leyes anti-injerencistas contra los traidores y vende patrias. México actualmente está aprobando reformas, parecidas a las que nosotros estamos planteando para frenar mano sucia imperialista.
Hablando específicamente sobre las reformas constitucionales, el Proyecto de Ley contiene 7 artículos que reforman a doce artículos constitucionales, que son: Arto. 47 referido a los Derechos Políticos de los ciudadanos de elegir y ser electos libremente. Artos. 122, 123, 130, 132, 142, 143, 150, 155, 164, 166, referidos a la organización del Estado que establecen los periodos para los cargos de elección popular, que se propone sean de 7 años. Arto. 152, incisos 1, 12, 14, referidos al órgano Electoral, que define la organización y la fecha de las elecciones, y toma de posesión.
Se trata de crear un muro de contención
Incluye un artículo en que se establece que los periodos del Jefe del Ejército y Fuerzas Policiales serán de 7 años. Se amplían a 7 años el periodo de las autoridades electas por voto popular en las últimas elecciones generales, municipales y regionales. Y se amplía a 7 años los plazos de los nombramientos de funcionarios por la Presidencia, su elección o ratificación por la Asamblea Nacional, a partir de su nombramiento o elección respectiva. Se establece también que la toma de posesión de la Presidencia de la República será el 18 de enero, en honor al nacimiento de Rubén Darío.
Para finalizar, debemos decir que las presentes reformas constitucionales se fundamentan en 3 conceptos: Estabilidad, Seguridad y Paz. Estos 3 conceptos juntos hacen posible que sigamos avanzando construyendo el futuro que decidimos los nicaragüenses.
Con las reformas a la Constitución, se trata de crear un muro de contención para garantizar que las elecciones sean verdaderamente libres y con ello dar estabilidad al país. Con elecciones libres, garantizamos la democracia y con ello también construimos la paz, base del desarrollo y del progreso del país.
Es de suma importancia destacar que la Asamblea Nacional, dentro del proceso de aprobación de las reformas constitucionales, ha desarrollado un amplio proceso de consultas con los diferentes sectores de la sociedad: Con el Ejército, Policía, inversionistas, empresarios, finanzas, bancos, periodistas, emprendedores, alcaldías, gobiernos regionales, pueblos originarios y afrodescendientes, Mypimes, sector turístico, maestros, catedráticos, artistas, escritores, trabajadores de la salud, del Estado, de la construcción, minería, zonas francas, deportistas, sector religioso, transportistas, comerciantes, órganos del Estado, gabinete de gobierno, universidades, juventud, estudiantes y los embajadores de Nicaragua, quienes apoyaron y enriquecieron el proceso de consulta.
Este procedimiento, reitero, fortalece el modelo de Pueblo Presidente que hacen de la participación ciudadana un elemento fundamental en la toma de decisiones de gobierno. Con la participación del Pueblo Presidente se reafirma la soberanía nacional, la justicia social, garantizándose la paz, el orden y la estabilidad en el país.
Para finalizar debo señalar que el 22 de agosto del presente año, en Sesión Especial realizada por la Asamblea Nacional en el Palacio Nacional de la Cultura, en Conmemoración del 48 Aniversario de la Operación Muerte al Somocismo, se presentó una adición a las Reformas Parciales a la Constitución, estableciendo que ninguna ley extranjera que atente contra la soberanía, la paz y estabilidad de nuestra patria será aplicable en nuestro país. No teniendo, por tanto, ninguna validez. Por ello, se prohíbe la extraterritorialidad de las leyes extranjeras. Solamente se aplicarán los convenios internacionales suscritos por Nicaragua.
(*) Diputado de la Asamblea Nacional.