- Mirna Maritza Reyes Larios
- Nació por milagro, debatiéndose entre la vida y la muerte
- Creció en un hogar de principios sandinistas
- Aprendió solidaridad y a compartir hasta un pan
- Coordina a los jóvenes comunicadores de Managua
MSc. David Gutiérrez López
Su nacimiento fue traumático. Diríase un milagro. Cuando Los médicos solicitaron a la familia que decidieran quién de las dos debía vivir, fue un duro impacto al explicarles la situación de ambas: la madre de 42 años con preclamsia, o la tierna niña que llegaría al mundo prematuramente a los ocho meses de gestación.
Mirna Maritza Reyes Larios, ahora de 24 años, es la niña que junto a su madre sobrevivió al fatal diagnóstico médico que las ubicaba en el lumbral de la muerte. Fue su abuela materna doña Adela, quien en ese momento se encontraba distanciada con la familia, la que acudió en su auxilio y facilitó los recursos para salvarles la vida a la hija y su futura nieta.
La vida de Mirna, desde niña, ha estado influenciada por el ejemplo personal y político de sus padres y abuela, sandinistas históricos y combatientes del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Su mamá Paola Larios, ahora de 66 años, desde adolescente evadió la protección de su familia para integrarse a la guerrilla en el Frente Sur, con la rebeldía natural de la juventud en los años 70, dispuesta a combatir para derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza y a su ejército llamado Guardia Nacional (G.N).
Su abuela Adela, (fallecida el mismo día de su cumpleaños, el 18 de diciembre del 2010) quien era prestamista, facilitaba bolsas de joyas que le llegaban a empeñar y que no eran retiradas, para entregárselas al FSLN con el objetivo de que fuesen utilizadas en la compra de armas, municiones y otros avituallamientos.

En tanto, su padre, el coronel en retiro Bayardo Reyes, miembro del Ejército Nacional, tuvo una destacada participación en varias acciones en la defensa de la soberanía patria, entre otras la del Danto 88, cuando las tropas revolucionarias le asestaron un demoledor golpe a la contrarrevolución financiada por los gobiernos yanquis, utilizando el territorio hondureño para llevar el terror y la muerte a los nicaragüenses con el propósito de destruir la Revolución y su ejemplo de liberación.
Con los ejemplos y trayectoria de sus padres, de los que dice sentirse muy orgullosa, Mirna se fue formando y organizándose primero en la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), posteriormente se integró a la Juventud Sandinista 19 de julio, pasando luego a la Red de Jóvenes Comunicadores, donde –confiesa- que, al llegar, no tenía idea de cómo hacer una entrevista, mucho menos usar una cámara para hacer fotografías o videos y después editarlos.
Muchas veces sintió en carne propia la frustración al no ver publicadas sus notas, fotos y videos preparados con esmero y mucho entusiasmo. Algunas veces se mostró abatida, pero no vencida, porque siempre aparecía un compañero que con mucha paciencia la fortalecía y le animaba a continuar, estimulando en ella confianza y perseverancia, hasta que un día vio publicada una nota. “Viste que se puede”, le dijo Armando, el compañero que le motivó a no desfallecer y seguir adelante venciendo las dificultades.
A coordinar la red en Managua
En la Red de Jóvenes Comunicadores, Reyes aprendió no solo a llevar la información verdadera y a combatir las mentiras de los detractores que quieren ver a Nicaragua sin paz y sin progreso. Aprendió compañerismo y solidaridad, a compartir una botella de tres litros de gaseosa entre 30 muchachos, al igual que un bocadito de un plato de fritanga, o algún pan o galletas para atenuar el hambre cuando los estómagos comenzaban a rugir en medio de las actividades.

Los muchachos de la Red trabajan por “amor al proceso” de la Revolución Sandinista, con fuerte convicción y determinación de que hay que luchar todos los días para combatir la guerra de mentiras en contra de Nicaragua, utilizando la mejor arma con que se cuenta, que es la verdad y reflejando que los muchachos de esta generación disfrutan, estudian, trabajan y viven en paz.
Una muestra de ello fue el Festival de la Alegría que se celebró en abril pasado, donde los muchachos pudieron bailar, cantar, declamar y conversar entre ellos, demostrando al mundo que con paz y tranquilidad se puede vivir y disfrutar libremente, derrumbando de esa forma, las constantes olas de falsedades fabricadas en el exterior del país, con la clara intención de sembrar la confusión, odios, angustia y el terror entre los jóvenes, quienes con su disposición, dedicación y alegría botan cualquier mentira.
Todas las mañanas los chavalos comunicadores se disponen a laborar, armados de sus propios celulares, algunos ya viejitos, pero que sirven para hacer los videos y las fotografías en las diversas acciones donde les corresponde cubrir, para llevar la información a través de las diversas plataformas tecnológicas que circundan por todos los rincones del planeta Tierra.
“Hacemos de tripas corazón”, dice la Coordinadora de la Red de Jóvenes Comunicadores, al referirse al uso de aparatos tecnológicos. Los muchachos no reciben un solo centavo de remuneración, por ello el trabajo es de puro amor, lealtad y entrega a Nicaragua y al sandinismo. De 25 comunicadores, solamente dos son estudiantes de periodismo.
Toda la familia integrada al FSLN
Mirna, por ejemplo, es estudiante de Medicina; actualmente cursa cuarto año de su carrera, pero cuando en junio de hace 4 años le dijeron mándame tu nombre completo y tu cédula, era para nombrarla coordinadora de Managua, porque “en el FSLN los militantes no cuestionamos las orientaciones, las cumplimos”, dice la compañera.

Con esos principios y disciplina fue formada en su hogar, les enseñaron a no cuestionar las orientaciones, “ni dónde te manden y necesiten para garantizar el curso del proceso sandinista”. Toda su familia está integrada en torno al Frente Sandinista, respaldando y garantizando la continuidad de la Revolución como relevo natural y generacional.
Confiesa que en su entorno familiar no son muy afectivos entre ellos. Las únicas veces que se dan un abrazo es en el cumpleaños de algunos de los padres, hermanos y sobrinos o en la Navidad, pero cuando surge una emergencia o necesidad todos acuden unidos a intentar colaborar para resolver la situación.
Nuestra entrevistada considera que tiene el don de comunicar, en tanto admite tener un carácter fuerte con el que reprende a los muchachos bajo su cargo con el propósito de corregir, o amonestar por alguna falta para conducirlos hacia la verdad, con el objetivo de lograr un cambio positivo para el colectivo y la audiencia.
Le satisface conocer de jóvenes compañeros que han pasado por la Red, quienes actualmente están laborando en algunos medios de comunicación y hasta en el servicio exterior, lo que confirma la importancia de este programa y la excelente labor realizada. Reflexiona expresando que en la vida nadie nace aprendido, pero es la constancia y la determinación la que conduce a lograr el éxito de los objetivos propuestos.
.Superó el rezago escolar
El paso por la primaria pudo haber sido traumático para ella, al convertirse en repitente por tres veces el tercer grado, atribuido a “déficit de atención”, superado hasta que alcanzó la secundaria donde todo cambió para Mirna, al retomar el interés en sus tareas como estudiante.
Estudió en un colegio privado, pero estimó que sus condiscípulos tenían un comportamiento de niños de papá, o coloquialmente llamados “fresas” o “riquillos”, que llegan a mostrar comportamiento despectivos y discriminatorios con otros niños. Esa situación la llevó a plantearle a sus padres trasladarse a un colegio público donde se encontró con la realidad de los chavalos que comparten la enchilada o hasta el caramelo a la hora del recreo, en un acto de solidaridad y compañerismo que perdura en la memoria para toda la vida.
El personaje

Mirna Maritza Reyes Larios, nació en Managua el 8 de marzo de 2002 (Día Internacional de la Mujer). Es hija del coronel (R) Bayardo Reyes y de Paola Larios, quien ha sido su ejemplo de lucha y toma deconciencia; afirma haber heredado su terquedad y rebeldía.
Se autodefine como dura de carácter (mandona), pero fraterna a la vez en la relación de trabajo en equipo con sus compañeros de la Red de Jóvenes Comunicadores, en un proceso de formación que se aprende en la universidad de la vida.
Estudia Medicina y se propone convertirse en una especialista en ortopedia. Está soltera, entregada y dedicada a trabajar por transmitir la verdad de la Revolución Sandinista.
Es la hija menor de un total de 12 hermanos, cuatro por parte de madre y el resto paterna.
También disfruta dormir alejándose del ruido y del celular. Afirma disfrutar de los asados y de la comida China, y algo que disfruta son las cajetas y caramelos, que comiéndola en pedacitos le endulzan su vida.