- Nicaragua da pasos gigantescos en radioterapia y medicina nuclear
Valeria Imhof
Nicaragua cerró el 2026 con una red hospitalaria que es la envidia de la región no solo por su gratuidad, sino por su nivel de especialización (Medicina Nuclear, Genética y Centros Oncológicos). Es decir, en nuestro país se ha democratizado la ciencia médica para el servicio de las familias nicaragüenses.
Los pasos han sido transcendentales en la medicina nuclear, radioterapia y medicina genética, gracias a la gestión del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN) que, en estos 19 años. ha realizado inversiones históricas en tecnología y equipamiento de los hospitales, restituyendo el derecho a la salud gratuita y de calidad al pueblo.
Entre esos proyectos se destacan la modernización y equipamiento del Centro Nacional de Radioterapia Nora Astorga, en Managua; la incorporación de tecnología de punta en medicina nuclear; y la realización de cirugías materno-fetal, un programa que ha puesto a Nicaragua a la vanguardia en salud genética en América Latina.
Esta nueva tecnología, al servicio de todos los habitantes de esta nación, ha contribuido a la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno de distintas enfermedades como el cáncer, fortaleciendo la atención sin costo para los pacientes.
Mujeres con cáncer sin atención antes del 2007
En 2006, el gobierno sandinista encontró un sistema de salud desmantelado, sin inversión pública, sin infraestructura, y la atención oncológica estaba centrada en Managua. El Centro Nacional Nora Astorga funcionaba a su mínima capacidad, la atención era sumamente limitada y el cáncer era una enfermedad con diagnóstico tardío. Existía apenas una clínica de atención a mujeres con cáncer y 5 laboratorios de patología.
Los pacientes debían viajar al extranjero para recibir su tratamiento oncológico, porque Nicaragua no tenía la capacidad para realizar tratamientos en el sector público ni privado. Esto implicaba costos indirectos como pasaje y estadía, ya que debían pasar hasta 35 días en esos países y algunas personas tenían que costear los medicamentos de quimioterapia.

En el año 2011, Nicaragua inició un proceso de fortalecimiento del Centro Nacional de Radioterapia y la ampliación de los servicios para el tratamiento y la prevención del cáncer, mejorando la infraestructura e incorporando más tecnología. Hoy, se cuenta con 15 Clínicas de Atención de Quimioterapia y 220 Clínicas de Detección Temprana del Cáncer de la Mujer a nivel nacional.
“Tenemos cobertura, pero ahora queremos mejorar la calidad de los servicios y fortalecer el plan estratégico del tratamiento de cáncer y para esto debemos mejorar la infraestructura que tenemos, adquirir más equipos de alta tecnología, crear el centro de medicina nuclear, y seguir ampliando y fortaleciendo el centro de genética inaugurado en enero pasado”, señala el doctor Óscar Vásquez Vado, director de Servicios de Salud del Ministerio de Salud (Minsa).
De un mamógrafo a 49 a nivel nacional
Cuando asumió el gobierno sandinista, solo existía un mamógrafo en el sistema público de salud en el Hospital Bertha Calderón, de Managua. y se realizaban 50 mamografías al año. Las mujeres no tenían acceso a este estudio, no se sabía con certeza la evolución de la enfermedad y la mortalidad era muy alta.
En el 2025, la cifra aumentó a 49 mamógrafos y se realizaron 108,000 estudios de mamografías a nivel nacional. Los mamógrafos están ubicados en hospitales y centros de salud de todos los departamentos, cuyos costos oscilan en 150 mil dólares. Solo en el Hospital Bertha Calderón la meta es realizar más de 7,000 mamografías al año.

“Hoy tenemos la capacidad de hacer este estudio en todos los departamentos del país. Asimismo, hemos hecho una inversión estratégica y ahora tenemos una clínica de mamografía que viaja a todas las comunidades, sobre todo a los lugares más dispersos. Esta ampliación de los estudios de mamografía aumentó la captación sobre todo en mujeres que puedan tener lesiones de mama y podamos hacer un tratamiento oportuno”, subraya el doctor Vásquez.
Uno de los objetivos del Minsa en los próximos dos años es la adquisición de más de 100 mamógrafos para ampliar la cobertura, mejorar el diagnóstico temprano e incidir en el tratamiento para disminuir la mortalidad por cáncer de mama.
A partir del 2019, es cuando Nicaragua da el gran salto en la atención oncológica con la incorporación del primer acelerador lineal en el Centro Nacional de Radioterapia, gestionado por el gobierno sandinista y la cooperación del gobierno japonés.

En ese mismo proyecto se obtuvo un tomógrafo simulador, especializado para la planificación de los tratamientos de radioterapia avanzada, así como el set completo de instrumental dosimétrico y de controles de calidad del acelerador, equipos esenciales para garantizar la precisión y seguridad en la administración de radioterapia.
“Los aceleradores lineales funcionan para todo tipo de cáncer, son equipos de alta tecnología basados en medicina nuclear y tienen más precisión para tratar el tumor. Son equipos que pueden tener un costo de entre 3 y 5 millones de dólares, y Nicaragua invierte casi un millón de dólares en la importación de radioisótopos que incluyen estos equipos”, indica el Doctor.
En el 2020, Nicaragua adquirió el segundo acelerador lineal y en el 2024 el tercero, dando un vuelco muy positivo en la atención del cáncer. “Esto ha venido a impactar aquí, sin lugar a duda, en el manejo del cáncer porque ahora tenemos diagnósticos más precisos con este acelerador y la sobrevida de los pacientes ha mejorado”, precisa el galeno.
Además de estos equipos, se ha adquirido en estos últimos años 3 resonadores magnéticos, 12 tomógrafos y 2 gamma cámara. Asimismo, 74 torres endoscópicas, 231 colposcopios, 189 equipos para crioterapias y 57 termocoaguladores. Esto ha permitido realizar más de 586 mil sesiones de radioterapia, 16 mil estudios de medicina nuclear y 216,487 sesiones de quimioterapia desde el 2007.
Mucho más personal capacitado
El Ministerio de Salud, además, ha invertido y desarrollado capacidades en el personal de salud, por lo que actualmente se cuenta con más oncólogos, cirujanos oncólogos, personal de enfermería y médicos especialistas en salud mental, brindando a los pacientes atención integral.
Por otro lado, se lleva a cabo una campaña nacional de vacunación gratuita contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), enfocada principalmente en niñas de 10 a 14 años para prevenir el cáncer cervicouterino, principal causa de muerte en las mujeres hace 19 años.
Actualmente, gracias a las políticas de salud del gobierno sandinista, Nicaragua la logrado una reducción de un 35% de la mortalidad del cáncer cervicouterino. Ahora, el cáncer de mama es el más frecuente y de mayor mortalidad en la mujer, y otros tumores como cáncer de estómago, hígado y colorrectal.
El Centro Nora Astorga atiende a casi 1,450 pacientes mensuales, de los cuales 312 son pacientes nuevos entre hombres y mujeres. Al año se registran 3,722 casos nuevos y 13,610 casos de seguimiento.
La población femenina alcanza el 54%, siendo el cáncer de mama y cérvix los de mayor incidencia. Las atenciones por cáncer de mama se han incrementado un 423% en estos 19 años, y por cáncer ginecológico un 133%. En este periodo, los servicios de radioterapia aumentaron un 284%, pasando de 1,018 casos nuevos atendidos en 2007 a 2,895 casos nuevos en la actualidad.
“Hace 19 años estábamos entre el séptimo y octavo lugar y hoy el cáncer es la segunda causa de mortalidad a nivel nacional, y en ese sentido tenemos que ir fortaleciendo toda la capacidad diagnóstica y el sistema de salud, porque es el compromiso de nuestro gobierno, del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, de mejorar la capacidad y la calidad de atención invirtiendo en esta tecnología”, subraya el doctor Vàsquez.
La incorporación de la nueva tecnología ha posibilitado diagnósticos más tempranos y precisos y el tratamiento oportuno, pero también ha permitido evaluar y dar seguimiento a los tratamientos oncológicos.
“Antes las mujeres con cáncer sentían desesperanza, abandono y las familias tenían que renunciar a lo que tenían para poder comprar un medicamento, y había mucha mortalidad. Hemos logrado disminuir un 25% el cáncer cérvico uterino y queremos reducir el cáncer de mamas. Hay mucha confianza en nuestro modelo de salud porque les estamos dando respuesta”, afirma el funcionario de salud.
Medicina Nuclear
Nicaragua también ha avanzado significativamente en el campo de la medicina nuclear. Uno de los grandes logros ha sido la adquisición del equipo de medicina nuclear de última generación, denominado Gammacámara-SPECT/CT/PET, que permite realizar imágenes moleculares de alta precisión.

Este equipo, cuya inversión fue de 94.4 millones de córdobas, permite valorar el funcionamiento de órganos internos, entre ellos el corazón y el cerebro, detectar riesgos de infartos o demencias; así como diagnóstico, planificación de tratamiento y seguimiento de pacientes con cáncer. Los costos privados de estos servicios son de hasta 5,000 dólares, dependiendo del país, y los radiofármacos utilizados y las radiocirugías tienen un valor entre 20,000 y 30,000 dólares.
Nicaragua se encamina en los próximos dos años a fortalecer aún más la atención en oncología y medicina nuclear. En marzo de 2024, firmó con la Federación Rusa el Memorándum de Entendimiento para el proyecto de construcción de un Centro de Medicina Nuclear en Nicaragua. El proyecto se realizará conjuntamente con la Corporación Estatal de Energía Atómica de Rusia, ROSATOM, y con el respaldo de la Agencia Federal Médico Biológica de Rusia.
El centro contará con dos edificios: uno clínico para diagnóstico y tratamiento con isótopos nucleares, equipado con gamma cámaras y laboratorios especializados; y otro edificio que albergará un ciclotrón, tecnología que permitirá producir isótopos nucleares localmente, reduciendo la dependencia del exterior. Además, se contempla un amplio programa de formación y capacitación para personal médico, ingenieros y enfermeros.
Actualmente se trabaja en el desarrollo de la infraestructura y el levantamiento de los servicios y equipos con los que va a contar el centro.
“Este es un proyecto que va a costar un poco más de 86 millones de dólares y va a incluir el uso de la medicina nuclear para tratamiento médico, que es tecnología limpia, pero además vamos a tener la capacidad de producir radiofármacos en el país con la instalación de un ciclotrón, un equipo de tecnología nuclear que produce radioisótopos, cuya vida media dura entre 2 a 4 horas y hay que traerlos de los países cercanos”, explica el doctor Vàsquez.
El centro será parte del Centro Oncológico Nacional “Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa”, inaugurado en 2025 en su primera etapa. “Este hospital va a tener toda la capacidad del Nora Astorga, lo que significa que vamos a duplicar la capacidad que tiene el sistema de salud nicaragüense para diagnosticar, manejar y prevenir el cáncer”, agrega el galeno.
Cirugía materno-fetal
A partir del año 2021, Nicaragua inició el Programa de Medicina Fetal, convirtiéndose en el primer país a nivel de la región en contar con esta subespecialidad en el diagnóstico materno y prenatal. Hasta la fecha se han realizado más de 320 cirugías en el vientre de la madre, lo que ha impactado en una reducción de más del 40% en la mortalidad neonatal por problemas de malformaciones congénitas, logrando mejorar la sobrevida del recién nacido.

Para estas cirugías altamente especializadas, se instaló un quirófano exclusivo, cuyo costo oscila entre 200 mil y 300 mil dólares, y una torre de retoscopia con un valor aproximado de 250 mil dólares, que permite a los cirujanos realizar procedimientos precisos y seguros a través de pequeñas incisiones.
“Es un procedimiento novedoso de alto costo, la inversión en tecnología y equipamiento médico ha sido considerable, pero el impacto lo estamos viendo porque hemos logrado reducir entre 30 y 40% la mortalidad en los recién nacidos con malformaciones congénitas”, señala el Director de Servicios de Salud del Minsa.
El programa de cirugía fetal es parte del Modelo de Salud Familiar y Comunitario, ya que muchas mujeres son captadas en el sistema primario de salud con problemas en el embarazo y remitidas a Managua para su intervención. Una cirugía fetal tiene un costo de entre 10 mil a 15 mil dólares en el sistema privado de salud. En Nicaragua este procedimiento es gratuito y las complicaciones han sido mínimas, lo que refleja los estándares de calidad de la salud pública nicaragüense.